Es indiscutible que estamos siendo parte de una serie de trasformaciones a nivel tecnológico que nos ha permitido traspasar fronteras físicas e intangibles incluso genéticas. La creación de herramientas y/o máquinas para controlar y comprender el entorno, le facilitan al hombre pensarse y sentirse como habitante del mundo y no ligado exclusivamente a lo local. Estos avances en tecnología nos han afectado proporcionalmente la vida a todos y a cada uno de nosotros directa o indirectamente, asimismo como a las diversas estructuras que componen la sociedad. Sin embargo estos avances en tecnología, no han sido aprovechados de la mejor manera, y más que un fin benéfico han sido utilizados como difusores de información por los interesados en el capitalismo y sus intereses globales. Informar no es un hecho negativo, ha sido propio en la historia del ser humano, le permite reconocer, comprender y analizar sus realidades sociales. Lo inquietante es que el modelo informativo es diferente para estos tiempos: la información ya no es para el sujeto, ahora los sujetos son para la información o siendo más explícitos, la difusión de formas de pensar y de actuar.
Una herramienta tecnológica representativa de nuestro siglo es la internet, que nos separa del mundo real y nos adentra en un mundo virtual, donde nos reinventamos y somos lo que soñamos ser, nadie nos juzga o castiga por hacerlo, porque a fin de cuentas nadie sabe con precisión quién está al otro lado de la pantalla. Esto cambia drásticamente la manera en que interactuamos los seres humanos, estamos modificando formas de comunicación y obviamos los elementos paralingüísticos que nos hacen posible conocer la intención del interlocutor, su estado de ánimo u otras características personales. Eso es algo que no podemos definir por la internet, realmente no sabemos con certeza con quién entablamos una conversación y si esa persona es lo que afirma ser. Por otra parte, la presencia de novedosos aparatos tecnológicos no es tan negativa como parece ser, la diferencia está en la manera cómo los aprovechamos, es útil pagar los impuestos por la red mientras las madres cuidan a sus hijos o sencillamente se evita hacer largas filas mientras se acaba el tiempo para llegar al trabajo. El problema actual está en la manera en que nos empoderamos de estas herramientas y las utilizamos. El acceso a las nuevas tecnologías de la información y comunicación es de todos, en la escuela, la universidad o el trabajo, la desventaja es simplemente que no sabemos utilizarlas de manera adecuada. Quienes nos llevan ventaja han sabido de ello, y hasta les sobre tiempo para mitigar a los países en vías de desarrollo. Entonces partiendo de esta apreciación es necesario plantear nuevos modelos educativos que inciten al conocimiento y uso por las TICs, la tecnología ha replanteado la forma en que vivimos y debemos ir a la mano de ello. Entonces es indispensable proporcionar conocimiento a los individuos acerca de estos modelos tecnológicos, para que los aprovechen y trasformen la manera en que viven y se desenvuelven de una forma útil, para empezar a hablar de una verdadera sociedad de conocimiento.
Una herramienta tecnológica representativa de nuestro siglo es la internet, que nos separa del mundo real y nos adentra en un mundo virtual, donde nos reinventamos y somos lo que soñamos ser, nadie nos juzga o castiga por hacerlo, porque a fin de cuentas nadie sabe con precisión quién está al otro lado de la pantalla. Esto cambia drásticamente la manera en que interactuamos los seres humanos, estamos modificando formas de comunicación y obviamos los elementos paralingüísticos que nos hacen posible conocer la intención del interlocutor, su estado de ánimo u otras características personales. Eso es algo que no podemos definir por la internet, realmente no sabemos con certeza con quién entablamos una conversación y si esa persona es lo que afirma ser. Por otra parte, la presencia de novedosos aparatos tecnológicos no es tan negativa como parece ser, la diferencia está en la manera cómo los aprovechamos, es útil pagar los impuestos por la red mientras las madres cuidan a sus hijos o sencillamente se evita hacer largas filas mientras se acaba el tiempo para llegar al trabajo. El problema actual está en la manera en que nos empoderamos de estas herramientas y las utilizamos. El acceso a las nuevas tecnologías de la información y comunicación es de todos, en la escuela, la universidad o el trabajo, la desventaja es simplemente que no sabemos utilizarlas de manera adecuada. Quienes nos llevan ventaja han sabido de ello, y hasta les sobre tiempo para mitigar a los países en vías de desarrollo. Entonces partiendo de esta apreciación es necesario plantear nuevos modelos educativos que inciten al conocimiento y uso por las TICs, la tecnología ha replanteado la forma en que vivimos y debemos ir a la mano de ello. Entonces es indispensable proporcionar conocimiento a los individuos acerca de estos modelos tecnológicos, para que los aprovechen y trasformen la manera en que viven y se desenvuelven de una forma útil, para empezar a hablar de una verdadera sociedad de conocimiento.
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